domingo, 9 de junio de 2013

Dame baguette y llámame tonto


El otro día alguien comentaba en una merienda de chicas que había ido a una repostería nueva del centro y había degustado un delicioso muffin… por el módico precio de 5 euros. ¡¿5 euros?! Pero si me pido una magdalena de las de toda la vida me dan una docena por el mismo precio, ¿no?
 
Pues así es. No hay nada como utilizar extranjerismos para incrementar el valor de las cosas y darle cierto toque de distinción; ése que nuestros términos en castellano parece ser que no aportan.
¿O es lo mismo tomarse un espresso en el coffee break con unos macarons que un café solo en el descanso con unos pastelitos? 
 



No, lo primero tiene mucha más clase. Y si es necesario pagar un poquito más, pues se paga.
 
Así, si quieres estar a la última en el gimnasio, apúntate a spinning, body pump y aquagym y olvídate de la típica bici, del baile y de la natación.
Nuestros padres disfrutaban con los torneos de tenis pero nosotros nos debemos a los open de pádel, al más puro estilo expresidente del gobierno. Ahí es nada…
 
Y aún te digo más. Porque si ya se empleaba algún extranjerismo para determinada actividad, ahora lo cambiamos por otro y mola mucho más. Practicar footing es de carcas y nada chic.
Si no quieres ser una marginada social debes incorporar en tu vida el concepto running. Viene a ser lo mismo que el footing pero con un outfit muy estudiado, unos accesorios it y una playlist con los top ten en tu Smartphone. Por supuesto, no olvides subir cada una de tus carreras a las redes sociales a través de la app correspondiente porque sino, darling, es como si no hubieras corrido. Bienvenida al mundo de los runners



 
Recuerda: por mucho que la RAE se empeñe en recomendar el uso de términos propios de nuestro idioma tales como la tablavela, seguro que ligas mucho más si eres windsurfista.
Y hablando de ligar, ten en cuenta que ahora lo que se lleva es tener affaires a través de datings. Nada de quedar y tener un rollito…
 
Ya sea para ligar, para practicar algún deporte o para salir a tomar una copita (¿afterwork?), es fundamental estar mona. Déjate asesorar por tu personal shopper -vamos, lo que viene siendo tu asesora de belleza- y aplícate un tratamiento antiaging con lifting incluido para aparentar 10 años menos.
Un buen brushing -¿no era moldeado?-, un poquito de lipstick -¿o era rouge à levres? ¿o carmín? ¿o pintalabios? Ay, ¡qué lío!- un eyeliner waterproof -¿o debo decir waterproof eyeliner?-, y ¡lista para cautivar a todo paparazzi viviente!
 
La moda es sin duda un sector con una tremenda influencia lingüística y las revistas femeninas están plagadas de términos acuñados de otros idiomas: Este verano hazte con una prenda trendy, fashion, minimal, cool o de inspiración pin up y combínala con el must de la temporada en su versión low cost.
Sin embargo, este fenómeno se extiende a otros ámbitos, como el profesional.
 
Traduciendo esta misma semana una denuncia de un ciudadano de París que fue víctima de un robo en una autopista catalana el pasado verano me he encontrado con el término car-jacking en la versión francesa. Pardon? Pues resulta que no es más que eso, un robo de vehículo con violencia al conductor. Y ahí estaba, en la mismísima denuncia presentada a los agentes de la policía de París.
 
También esta semana fui invitada a través de Facebook a participar en un meet up en el museo de la Universidad de Alicante. ¿Un meet up? ¿Y esto en qué consiste? Confieso que no sabía muy bien si me estaban ofreciendo un curso intensivo de arte o una noche de pasión. Con un poco de mieditis pinché en la página del evento y me tranquilizó ver que no debía de ser la única que desconocía el término, pues había un pequeño párrafo que explicaba de qué iba aquello. Según esta página, un meet up es «un colectivo de gente, que se junta para aprender algo, compartir algo, hacer algo. Intercambiar conocimiento». ¡Ahhhhh! ¿Una quedada? Claro, ahí está el truco… Puro marketing.
 
No es lo mismo ser dealer que distribuidor, una it girl que una chica de moda, leer un best seller que un superventas, como tampoco lo es ver un thriller que una peli de miedo. Un thriller es como mucho más scary, ¿no?
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